Comenzaremos esta publicación recordando los síntomas de una crisis de angustia o ataque de pánico según el DSM-IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales versión IV):

  • Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia sanguínea
  • Sudoración
  • Temblores o sacudidas
  • Sensación de ahogo o falta de aliento
  • Sensación de atragantarse
  • Opresión o malestar torácico
  • Náuseas o molestias abdominales
  • Inestabilidad, mareo, desmayo
  • Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo)
  • Miedo a perder el control o volverse loco
  • Miedo a morir
  • Parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo)
  • Escalofríos o sofocaciones

Una vez recordados estos síntomas, podemos delimitar qué es una crisis de angustia (o ataque de pánico) y qué es agorafobia. Según el DSM-IV se pueden establecer tres diferenciaciones:

  1. Trastorno de angustia sin agorafobia. Consiste en crisis de angustia recurrentes (debe existir 4 o más síntomas de los citados anteriormente) que causan un estado permanente de preocupación ante la posibilidad de padecer nuevas crisis, que se prolonga al menos un mes, pero sin evitación agorafóbica; se exige que al menos dos de estas crisis de angustia sean inesperadas. La frecuencia de los ataques puede ser variable (un día a la semana y meses sin nada, a diario, etc.).
  2. Trastorno de angustia con agorafobia. Se trata de crisis de angustia (o ataques de pánico) y agorafobia de carácter recurrente e inesperado; aquí también tenemos un curso variable de los ataques y la agorafobia (a veces la agorafobia se hace más fuerte que las crisis, otras veces van de la mano, etc.).
  3. Agorafobia sin historia de crisis de angustia. Consiste en agorafobia y síntomas similares a la angustia sin antecedentes de crisis de angustia inesperadas, es decir, no hablamos de crisis completas, pero se presentan de forma aislada síntomas de pánico u otros que puedan resultar incapacitantes o embarazosos.  La evitación suele ser fuerte, desarrollada por el miedo a la incapacitación o humillación pública debido a los síntomas similares a la angustia y cuya aparición es súbita e imprevisible. Es importante no confundir este trastorno con las preocupaciones realistas que puedan presentar algunas personas con determinadas enfermedades médicas.

Queridos amigos de Vive Sin Ansiedad, espero que les sea útil la información que les damos en el artículo de hoy. Como siempre decimos, un conocimiento correcto es el primer paso para superar la ansiedad.

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Un afectuoso saludo!

Cristóbal Hurtado, psicólogo y colaborador de Vive Sin Ansiedad.


Eric K Gutiérrez (Fundador de Vive Sin Ansiedad)

Soy el fundador del método ViveSinAnsiedad. Una vez que conseguí superar mi ansiedad, decidí invertir mi tiempo en ayudar a personas a curar la ansiedad del mismo modo que yo lo hice.